Sígueles la pista

Mankell y Larsson no están solos. Los países escandinavos llevan décadas ofreciendo sorprendentes relatos policiacos. Si eres aficionado al género, debes leer estos seis ‘imprescindibles’ que te proponemos para las siniestras noches de tormenta. 

La trilogía de Millenium, de Stieg Larsson, y la serie del comisario Wallander, escrita por Henning Mankell, son los estandartes de la novela negra escandinava en los últimos tiempos. El éxito masivo de estos libros no debe ocultar décadas de buen hacer en un género que, nadie sabe el motivo, tiene a Escandinavia como bastión. Desde que el matrimonio de periodistas suecos formado por Per Wahlöö y Maj Sjöwall escribiera en 1965 Roseanna, novela aclamada unánimemente como el máximo referente del género y de lectura obligada para los fanáticos de lo policiaco, hasta la explosiva irrupción en la última década del noruego Jo Nesbo, pasando por propuestas tan arriesgadas y originales como las de Arnaldur Indridason (Islandia) o Inger Wolf (Dinamarca), las editoriales españolas se afanan en publicar y traducir cada vez más títulos de un género que cala hondo entre los lectores españoles. 
De izquierda a derecha: Roseanna, Petirrojo y Las marismas
De izquierda a derecha: Luna Helada y Un oscuro fin de verano
Roseanna (1965)
MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ (Suecia). La biblia de la novela policiaca. Maj Sjöwal y Per Wahlöö fueron los pioneros con los casos del inspector Martin Beck. Publicaron un total de 10 libros hasta la prematura muerte de Wahlöö en 1975. Otros libros de la pareja sueca editados en España son
Un ser abominable y El hombre del balcón.

Petirrojo (2000)
JO NESBO (Noruega). La sensación de la década. Todo el mundo coincide en que el futuro de la novela negra pasa por él. Petirrojo ha sido considerada la mejor novela noruega de la historia (y la que más ventas ha cosechado). Harry Hole, el detective protagonista, es adicto al alcohol y neurodepresivo. Némesis es otra obra suya traducida al español.

Las marismas (2000)
ARNALDUR INDRIDASON (Islandia). ¿Cómo es posible que en un país en el que se registran dos asesinatos al año se haga la mejor novela negra en la actualidad? La culpa es de Indridason, padre literario, desde 1997, de Erlendur Sveinsson, inspector islandés obsesionado por un pasado marcado por la tragedia de la desaparición de su hermano.

Luna helada (2003)
J. COSTIN WAGNER (Finlandia). Aunque nacido en Alemania, Costin Wagner vive en Finlandia. Con Luna helada conocimos a Kimmo Joentaa, un inspector de homicidios muy peculiar, corriente, casi gris, apegado a la ley y, por consiguiente, alejado tanto de la extravagancia de los personajes de Larsson como de la tradición transgresora de la novela americana.

Fin de verano (2006)
INGER WOLF (Dinamarca). ¿Quién dijo que la novela negra era patrimonio masculino? La periodista danesa Inger Wolf rompe barreras con esta novela donde la muerte y la desolación de la naturaleza humana asombra al lector. Daniel Trokic, un treintañero introvertido y taciturno, deberá resolver el caso...

 
25/2/2010 | Julián Nieto
vota Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar    
Tu comentario
 
Tu nombre

publicidad