Artículo: Compartir es... conducir - Carsharing

Compartir es... conducir

En Barcelona y Sevilla lo hacen con bicicletas. ¿Por qué no hacerlo también con coches? El ‘carsharing’, el uso por varias personas de un mismo coche, ya es una realidad, y hasta hay empresas que se dedican a ello.

Hubo un tiempo en el que quien no tenía coche hacía autoestop. Ahora todo aquel que no quiere complicarse la existencia pagando seguros, buscando aparcamiento o cargándose con los gastos de mantenimiento se apunta al carsharing. Lo que se esconde detrás de este palabro es el convencimiento de que compartir coche entre varios es una solución a los atascos, un desahogo para el medio ambiente y, además, un ahorro para el bolsillo. Dentro de poco será incluso más barato que el transporte público. En España nos gusta pisar sobre seguro y las experiencias en otros países nos han demostrado que el carsharing funciona. Por urbes tan mastodónticas como Nueva York o Londres circulan, respectivamente, 6.000 y 4.000 vehículos conducidos por varias personas (no a la vez, claro) y en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, donde los atascos son deporte nacional, compartir coche parece la opción más sensata. Se calcula que cada uno de estos vehículos comunitarios puede retirar de las carreteras entre ocho y diez coches particulares que, por lo general, pasan el 95% del tiempo parados. Menos autos, menos atascos, menos estrés y más aparcamientos. Grandes compañías de alquiler como Hertz (www.hertzondemand.com) comienzan a ofrecer la posibilidad de arrendar su flota por horas, y páginas como Socialcar.com van aún más allá. Esta web pone en contacto a propietarios y usuarios que quieran hacer uso de un mismo vehículo. Ahora, quien no conduce es porque no quiere y quien es propietario de un coche está dilapidando sus ahorros.

EL COCHE, TRANSPORTE PÚBLICO
La necesidad de aprovechar los recursos existentes y el cambio de mentalidad fueron la señal que los tres socios de Blue Move (www.bluemove.es) aprovecharon para fundar su compañía. ¿Un coche concebido como un transporte público? La idea parecía una utopía. Actualmente Blue Move cuenta con una flota de 35 automóviles (algunos de ellos eléctricos), ubicados en parques empresariales y el centro de la capital, que puedes alquilar a partir de 3,5 euros la hora. “El cliente sólo se tiene que preocupar de conducir”, nos comenta Alejandro de León, uno de los creadores de Blue Move. “Lo único que tiene que hacer es rellenar el depósito de gasolina cuando le quede un cuarto, pero ni siquiera lo tiene que pagar él porque hay una tarjeta en el coche para repostar. Y tampoco se tiene que preocupar por el seguro ni el mantenimiento”. El funcionamiento es sencillo: te registras en la web, reservas un vehículo para cuando lo vayas a necesitar y lo usas a tu antojo el tiempo que precises. A final de mes solo pagas las horas que lo has utilizado más un recargo por kilómetro recorrido. En el caso de Blue Move el precio es de 0,27 céntimos y si, como afirma Eurostat, eres de los que recorren 27 km diarios de media para ir al trabajo, el coste no llegará a los 7,5 euros al día. Y nunca olvides las reglas de oro: deja el vehículo tan limpio como lo encontraste y no cuelgues ambientadores de pino en el retrovisor.

17/2/2012 | María Rodríguez Bajo
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