Oscar al mejor nazi

El austriaco, candidato al Oscar como mejor actor de reparto en la próxima entrega de los oscar por “Malditos Bastardos”, es el actor de moda. 

Christoph Waltz, un austriaco de 53 años al que pocos conocían hace un año, se ha convertido en la sorpresa cinematográfica de la temporada gracias a su papel de coronel Landa en la última película de Quentin Tarantino, “Malditos bastardos”, que acaba de salir en Blu-Ray y en unas semanas lo hará en DVD (25 de febrero). De hecho, las malas lenguas dicen que Waltz, que hasta ahora había trabajado sobre todo en teatro y televisión, salva el último título del director estadounidense. Tarantino, por su parte, reconoce que el villano y descarnado Landa es uno de los más grandes personajes que ha creado y creará. En una entrevista exclusiva con DT, Waltz, modesto y risueño, nos cuenta cómo le ha cambiado la vida –interpretará a Sigmund Freud en la película de David Cronenberg “The talking cure”– y cómo afronta haberse convertido en favorito para el Oscar a mejor actor de reparto.

Mejor actor en Cannes, nominación a los Globos de Oro, nominación también a los Oscar… Este último año debe de haber sido como un sueño para ti.
¿Quién puede llegar a soñar algo así en su sano juicio? (Risas). Creo que sólo alguien cuyo ego no le permita ver con claridad la realidad de las cosas. Estoy muy emocionado con todo lo que me está pasando, pero al mismo tiempo me está resultando muy difícil asimilarlo, porque nunca pensé que me pudiera ocurrir a mí. Estuve siempre tan concentrado en conseguir el papel, que ya con eso me siento más que agradecido. Había tanto trabajo por hacer y tanto que aprender que nunca llegué a plantearme la posibilidad de recibir algún galardón por mi interpretación, ya que mi mayor premio lo tenía ya en mis manos: trabajar junto a Tarantino.

¿Sabes que ningún actor de Tarantino ha ganado nunca el Oscar? El hecho de ser austriaco también puede ser un handicap… A pesar de todo, tu talento te ha colocado en cabeza de los favoritos en la carrera por el Oscar.
No, no lo sabía, no suelo prestar atención a esas cosas. Centrarse exclusivamente en el trabajo y olvidarse de todo lo demás es algo muy liberador, y desearía poder seguir manteniendo esta manera de trabajar y de ver las cosas. Es genial no ser un novato en este tipo de situaciones, porque ya he visto cómo pueden terminar las cosas y lo que significa llevarte una decepción, y sé que esto es una excepción y un inmenso privilegio. Lo mejor es no esperar nada, y si te ocurre algo, pues bienvenido sea.
Stanley Tucci o Matt Damon también suenan, entre otros, pero los críticos apuestan por Christoph Waltz. ¿Por quién apuestas tú?
Bueno, lo cierto es que todavía no he visto el trabajo del resto de compañeros candidatos a la nominación de los Oscar, así que no te puedo decir mucho sobre este tema. Prefiero no pensar en los Oscar; soy consciente de que existe una ‘sub-industria’ que tiene mucho que ver con las predicciones de estos premios. No creo que exista una diferenciación entre buenos y malos actores, simplemente actores a los que se les ha dado una buena oportunidad y otros que todavía siguen esperando a que les llegue su turno. 

¿El éxito es difícil de asimilar? Ahora que eres uno de los actores más buscados, ¿te han salido muchos nuevos amigos?
Sería mucho más difícil de asimilar si tuviera 25 años, pero a mi edad ya no me afectan estas cosas. Durante toda mi carrera he tenido muchos altibajos profesionales, y ya sé cómo funciona la industria del cine. Por eso prefiero ser realista en estos temas.

¿Qué tiene de diferente trabajar con Tarantino? La energía y la percepción que tiene de las cosas debe de ser muy especial…
Es él quien hace que todo sea especial, y como una consecuencia lógica del proceso, trabajar con Quentin siempre es increíble. Tarantino es una fuente inagotable de energía e inspiración para cualquiera, es como una llama de fuego que jamás se apaga. Él no trabaja como el resto de directores, nunca te dirige. Lo que hace es darte la inspiración que necesitas para actuar de una determinada manera, que es la que en el fondo busca, y lo consigue. Terminas haciendo exactamente lo que él quiere. Lo es todo, vive por y para sus películas, y creo que eso se nota en el resultado final del producto. Puedes aprender a todos los niveles con él, es experto en hacer filmes con un punto de vista diferente.

¿Cómo fue el casting?
Ahí es donde empieza todo con Quentin. Pregúntale a cualquiera que haya hecho un casting con él directamente si consiguieron el papel para la película o no. Es la mejor manera de familiarizarse con su manera de trabajar y empezar una relación.

Hay quien apunta que el coronel Landa se ha convertido en uno de los grandes villanos de la historia del cine… ¿Lo crees así? 
¡Por supuesto! Creo que es uno de los personajes más increíbles de la historia del cine y del género del drama. Estoy encantado con mi personaje.

Con tu interpretación, consigues dejar en segundo plano a una gran estrella de Hollywood como Brad Pitt…
No creo que sea así. El papel de Brad es increíble. Tiene unos guiños geniales y conecta mucho más con el público que Landa, pero me quedo con la malicia de mi gran coronel (risas). 

¿Es cierto que, al leer el guión, pensaste que Tarantino se había vuelto loco porque la historia estaba contada de una manera muy poco convencional?
No, pensé que estaba loco por la forma y el concepto. No me podía imaginar cómo alguien había sido capaz de darle una vuelta de tuerca tan perspicaz a esta temática. 

¿Conoces España? 
Sí, he visitado España varias veces y me encanta vuestra cultura. La gente es fascinante, disfruto mucho con personas con carácter fuerte como los españoles. 

  
8/2/2010 | R. Gálvez y R. de la Morena
vota Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar     3 votos
Tu comentario
 
Tu nombre

Hay 1 comentario:

09/02/2010 22:19

efrain. Aun no salgo de mi asombro como este nazi quebro al tremendo galo