Artículo: El maestro del pop - Mika

El maestro del pop

El cantante libanés, Michael Holbrook Penniman (más conocido como Mika), se encuentra a punto de iniciar una mini gira de verano. En este contexto de inminente tour estival, nos cuenta cómo va la preparación de su tercer disco, con el que espera sorprender a sus fans.

Mika recibe a la revista DT en un estudio fotográfico de Milán, donde está realizándose una sesión de fotos para la marca de perfumes Hugo Man. Ahora es el objetivo de todos los flashes, pero al principio los cazatalentos se mantuvieron apartados de su camino. A los 19 años, mientras cursaba estudios en la Royal College of Music de Londres, un profesor italiano de canto, desesperado con él, le puso el mote de El Mudo. “Yo era un cantante pop que pretendía ser un cantante clásico y sonar como un barítono de 60 años”, reconoce Mika en uno de sus habituales artículos para la revista La Repubblica XL. El cantante inglés de origen libanés, lejos de acobardarse, le advirtió a su mentor en la última clase que algún día lo vería actuar en Milán, pero no en La Scala, porque se le quedaría demasiado pequeño. Hubo otros que no supieron descubrir al artista original y único que hoy todos ven en él. Con un buen puñado de canciones en el bolsillo, Mika se presentó ante una discográfica que, tras escuchar el material, le pidió parecerse a gente como Robbie Williams. En su primer álbum, “Life in Cartoon Motion”, dedicó a estos ‘visionarios’ uno de sus primeros éxitos, “Grace Kelly”. En ella relataba, con refinada ironía, que sería quien ellos quisieran, incluso la princesa de Mónaco o Freddie. Mercury, se sobreentiende.
Total look de Hugo
Mika escribe artículos para la revista italiana La República XL
Mika (Beirut, 1983) siempre tiene cosas interesantes que contar en sus entrevistas, algo que ya le ocurría al propio Mercury, con el que se le ha comparado no pocas veces. En el cara a cara, descubrimos otra coincidencia con él: la educación extrema. No nos resistimos a preguntarle por la leyenda del rock. ¿Qué te aportó Freddie Mercury como artista?
Una intensidad melódica con muchas trazas de la música clásica. Eso me llena de inspiración. Es algo que él ha aportado a la música pop: una intensidad en la melodía propia del teatro y la ópera; una mezcla de esos dos mundos. Era muy inteligente.

Da la casualidad de que tu casa en Londres está situada muy cerca de donde él vivía...
Sí. De hecho, mi jardinero era su jardinero también. Lo que es interesante es que cada año, el día de su muerte, veo a mucha gente que deja flores fuera. Es algo que me llega, un momento mágico.

Muchas otras cosas los separan. Para muestra, una anécdota: mientras que del líder de Queen se dice que bebía un vaso doble de vodka antes de sus actuaciones; Mika mastica un trozo de jengibre fresco con miel. Y alguna vez se ha intentado ver conexiones donde no las había. Es el caso de la canción “Big Girl (You Are Beautiful)”, sobre mujeres de tallas grandes y que algunos llegaron a considerar un tributo al “Fat Bottomed Girls” de Queen. Nada más lejos. ¿Cómo surge esa canción?
La escribí para mi madre y mis tías, que son ‘grandes’. Todo surgió tras ver un documental en la tele sobre un club en el que sólo podían entrar mujeres ‘grandes’. Pensé que hacía falta una canción sobre ello. Es todo. Me llevó 15 minutos hacerla. La escribí de manera simple y rápida. No hay política.

Encajar a veces no es fácil, sobre todo si eres diferente, como la “Big Girl” de su canción. Y el cantante libanés es uno de esos hombres de éxito que ya desde su infancia descolocaban a los demás. Según explica, fue un “adolescente torpe”; y aún hoy parece guardar las distancias con el mundo. Sólo que ahora es una pose que él voluntariamente ha elegido. Con esa canción has dado confianza a muchas mujeres que no tienen un cuerpo diez ni lo necesitan.

Se trata de cómo es uno. Creo que cuando uno se siente fuera, y a mí me ha pasado, no necesitas confianza. Nadie me dice si tengo que irme y nadie me puede hacer salir de algo porque no formo parte de nada. No corro riesgos. No tengo nada que perder. Y eso está muy bien. Si uno forma parte de algo, siempre piensa que puede perderlo.

¿El éxito te ha cambiado?
No, para nada, aunque es cierto que a veces te preguntas qué va a pensar la gente de lo que haces. Me lleva más tiempo, más esfuerzo, crear algo sin complejidad. Tengo que olvidar a la gente de fuera. Pero cuando olvido, olvido. Antes nadie me conocía y podía meterme con el piano y crear directamente. Ahora necesito más disciplina. Está bien, pero es un cambio. Tenemos que darnos cuenta de que la vida nos cambia. No es el éxito. La falta de éxito puede cambiar a una persona tanto como el éxito. Es importante darse cuenta de eso porque podemos perder confianza en ambos casos.

En tus conciertos, pareces una persona libre de cualquier atadura. ¿Te sientes así sobre el escenario?
Sí, soy libre, pero estoy solo. Va unido. Y eso está bien. Cuando cortamos las cadenas, nos quedamos solos. Es una elección. Y a mí me gusta. Tengo momentos en los que con alguna gente me siento bien, pero en principio estoy solo y me siento bien así. Prefiero estar solo que tener una cadena. Aunque tengo una perra (sonríe). Es pequeña, tiene 3 meses. Se llama Melachi la bruja (con su propio Twitter: @Mikasdog).

Precisamente Mika no sería Mika, un ser complejo, si no fuera capaz de protagonizar paradojas como la de exponerse a ese mundo exterior no sólo en los escenarios, sino a través de una cuenta en Twitter (@mikasounds), donde tiene más de 173.000 seguidores, aunque él sólo sigue a 20 personas, entre ellas Lady Gaga y Dita Von Teese. Así nos enteramos, en un ‘tweet’ del 11 de octubre, que por fin tiene el carné de conducir: “¡Aprobé mi examen hoy! Londinenses, tened cuidado. Hay un peligro en la carretera”. También lo es sobre el escenario.
En el concierto que ofreciste en Madrid y Barcelona el año pasado te vimos subirte a bailar sobre los pianos y sobrevolar el escenario, colgado del techo y vestido de astronauta. ¿Te has llevado muchos sustos?
He tenido accidentes a menudo. Y me gusta la sensación de que puedo sufrir uno. Estoy muy contento con esa gira, porque éramos un grupo de gente creando el show y he podido combinar los dos discos. Han encontrado su sitio juntos, como si hubieran sido escritos para coexistir. Era un mundo aparte, muy ‘estilo bricolaje’, creado a mano. Ha costado mucho organizarlo, pero se hizo con el corazón, fabricado con muchos defectos en todos lados, pero aposta. Todo estaba envejecido porque encerraba una historia. Es lo que quería y pienso que hemos creado algo de lo que no hay mucho en la música pop.

¿Qué es lo más loco que has hecho en un escenario?
Precisamente volar como un astronauta.

¿Y fuera de las tablas?
No lo sé. Yo me veo como alguien muy normal. Aunque mis amigos creen que estoy muy loco. Piensan que no tengo sentido de la responsabilidad y que corro muchos riesgos, pero todavía no tengo una familia y no tengo responsabilidades.
El restaurante El Barroco, en Montreal, es uno de sus lugares favoritos.
La cantante británica de soul pop Adele es
¿Te cuidas mucho?
No, para nada. Me gusta mucho el vino, la mayor parte de mis amigos fuman, así que tengo humo alrededor muy a menudo. Me acuesto tarde y me levanto muy temprano por Melachi. Solamente cuido mi voz.

Eres un artista en el que lo naif y lo maduro se funden. Marcel Marceau decía: “Un artista guarda un lado infantil, pero como tiene una gran experiencia en la vida, también cambia”. ¿Cómo te ves tú?
Comprendo lo que pretendía decir. Cuando ves a alguien como Marceau, ves algo muy inocente, joven, algo que está bien para los niños. Pero, al mismo tiempo, él hablaba de la vida. Y eso es muy importante. En la vida cultural popular de hoy no hay mucho de eso. Hay gente que está genial, cantantes como Amy Winehouse, que han tenido mucho éxito porque tienen este lado sencillo y, a la vez, mucha tristeza, un lado duro. Está bien tener ese lado mágico, pero no es infantil, es naif. Hay una gran diferencia.

En sus fechas de conciertos de este verano de momento no está España, aunque nos reconoce que le encantaría poder ofrecer algún día un concierto en el Teatro Real de Madrid (“Sería increíble, con una orquesta y un proyector enorme de imágenes”). En cualquier caso, no tardará demasiado en hacernos una visita, porque su tercer álbum va viento en popa y ya ha anunciado que espera sacarlo a primeros del año que viene. Nos adelanta un giro de tuerca. ¿Cómo llevas la preparación del nuevo disco?
Muy bien. Va genial, lo mejor que he hecho en mi vida. Mejor que los dos discos anteriores. Es lo que pienso. Siento una gran confianza. Si lo escuchas, está claro, soy yo, pero choca. Es como tomar aire fresco.

¿Tienes en marcha otros proyectos?
Sí, y no soy yo el que canta. He decidido trabajar en varias cosas, con otros cantantes, escribir y producir canciones para ellos y para mí también. Eso me da creatividad y energía. Me abre posibilidades y me da ideas. Lo que he creado no es realmente un tipo de música pop, no forma parte necesariamente de un sonido o un estilo. He tenido la libertad de crear lo que yo quería. Y eso me gusta, me hace ilusión.

¿A quién destacarías de los cantantes actuales?
Me gusta un poco de todo. Hay varios, pero por ejemplo Adele está muy dotada y eso me inspira. A muchos artistas no les gusta decir que nos escuchamos para inspirarnos, cuando es algo que todos hacemos. Yo sí reconozco que encuentro ideas en otros artistas.
20/6/2011 | Raquel de la Morena
vota Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar Pulsa para votar     301 votos
Tu comentario
 
Tu nombre

publicidad