Botto y Alterio... A dos bandas
Tras seis semanas recluidos en un lujoso barrio privado de buenos aires para el rodaje de Las viudas de los jueves, dos actores con ganas de marcha se retan en unos billares de las afueras de Madrid. Fuimos testigos de un duelo de altura en los bajos fondos.
Las viudas de los jueves” es el último trabajo del director Marcelo Piñeyro. Protagonizada por Ernesto Alterio y Juan Diego Botto (ambos porteños, nacidos en Buenos Aires en 1970 y 1975, respectivamente), junto a un elenco en el que destacan Leo Sbaraglia, Pablo Echarri y Gabriela Toscano, cuenta el lado oscuro de ser un yuppie de alta gama, con una familia y una vivienda a la altura. Nos juntamos a charlar con Ernesto y Juan Diego en una sala de billar a las afueras de Madrid. Ninguno de los dos le da al billar, pero les queda bien el taco. Mientras los estilistas y fotógrafos recogen sus parafernalias, hablamos sobre política, crisis, paro (¿qué esperabais?), ‘Dios’, fútbol y carne. Ni son jugones, ni les gustan los coches… y no, apenas hablamos de Megan Fox.
La película se desarrolla completamente en una urbanización de lujo, en un country espectacular. ¿Todavía hay lugares así en Argentina?
Botto: Sí. Son un fenómeno muy habitual en Argentina, en toda América Latina y en Estados Unidos. Cerrados, con guardias de seguridad y al margen de lo que pasa fuera. De hecho, rodamos en uno espectacular... Y a la salida había…
Alterio: Sí, un poblado de chabolas.
¿Como dice Tano, el súper ejecutivo sin escrúpulos de la peli, “la guita es el idioma universal”?
B: Es una exageración.
A: ¿Es el idioma universal? Creo que no. Yo por lo menos lucho por entenderme con los seres humanos de otra manera.
B: Es el punto de vista del Tano, reflejo de un arquetipo de triunfador en la Argentina de los años 90, muy extrapolable aquí… Hace dos años nadie hubiera imaginado que la crisis iba a llegar a estas dimensiones. Todo un sector de gente que apostó por el dinero y por las casas para forrarse a corto plazo serían el Tano en España.
Ernesto Alterio y Juan Diego Botto
Ernesto Alterio y Juan Diego Botto
Si os quedarais en el paro, ¿qué estaríais dispuestos a hacer para salir adelante?
A: En mi profesión tengo momentos de paro bastante regulares y me he habituado a la sensación de incertidumbre, de no tener algo seguro. Es inherente a mi profesión. No es algo fácil, pero lo voy llevando. Es diferente para alguien que trabaja en una empresa y de repente, zas, ya no trabajas más. El abismo es mayor.
Entonces, ¿a los actores no os afecta la crisis?
A: Sí que afecta. En España se necesita un crédito para financiar una película. El sector de los técnicos siempre tenía trabajo y ahora ya no. No me gusta mucho tener un discurso de la crisis porque, por otro lado, siento que es un momento en el que se da la posibilidad de un cambio. Para los creadores las crisis son buenas, son necesarias..., aunque el señor del almacén de la esquina me va a tirar el melón a la cabeza cuando lea esto.
B: Que hay una crisis en el sector es incuestionable. En la industria del cine ocurre lo mismo que en otras industrias: los bancos no dan créditos; y cuando eso pasa, la máquina se detiene. También es cierto que estamos en una posición privilegiada en la que más o menos te puedes apañar. El cine no se ha detenido por completo, simplemente no hay tantos proyectos como antes. Y es cierto que las crisis agudizan el ingenio y ojalá sea una oportunidad, no sólo para los artistas.
Os ofrecen dos posibilidades: la vida en una urbanización bonita, cerrada, con piscina… o un apartamento ruidoso en el centro de la ciudad. ¿Qué elegís?
A: Yo necesito la ciudad. Esos countries son sitios muy curiosos que merece la pena ver porque es una realidad artificial, una belleza increíble... Pero tienen también algo de encierro.
B: Hermosos, pero falsos, un poco como Alicia en el País de las Maravillas, engañosa y peligrosa. Qué bonito, dicen los que allí viven, y los niños corren por las calles, van en bici… Es todo tan armónico... El problema es que eso es falso, está alejado de la vida. Ahora que se celebran 20 años de la caída del muro de Berlín..., no sirve de nada poner muros. Que la realidad no penetre es imposible, todos los muros son porosos.
Esto quiere decir que no os gustaría ser ricos…
A: ¿Estamos dando esa impresión?
B: No tengo ningún problema moral ni ético ni de nada con recibir muchísimo dinero por un trabajo. Creo que todo el mundo debería recibirlo, pero ésa es otra cuestión.
En la película hacéis de ricos, de yuppies de alta gama. ¿Os gustan los cochazos?
A y B: No nos van mucho, la verdad es que no…
Después de la política, hablemos de ‘Dios’: Maradona. ¿Sigue siendo ‘Dios’ o ha descendido de categoría?
B: En mi opinión, siempre será ‘Dios’ con la pelota.
A: Para mí es alguien que ha impreso en lo más profundo de mi ser una sensación tan fuerte de alegría como no he vivido con otro tipo de espectáculos. He visto magia ahí… y eso para mí es totalmente imborrable.
B: A mí me pasa lo mismo. Maradona y Marlon Brando. Ya pueden decir lo que sea de cualquiera de los dos, que me han generado tanto placer que estoy en deuda con ellos.
Ernesto Alterio y Juan Diego Botto
Ernesto Alterio y Juan Diego Botto
A pesar de lo que está haciendo con la selección?
B: No es un buen entrenador, pero siempre será un genio con el balón.
A: A los jugadores les hace bien lo que transmite.
Y la Liga española: ¿Barcelona o Real Madrid?
A: Para mí, el Madrid.
B: Para mí, el Barcelona.
Hablemos de planes. Os proponen una semana maravillosa en una islita de la Polinesia, sin hacer nada... o ir a montar un poco de bulla con unos amigos en la ciudad en la que se reúna el G8… Y de paso, claro, conocer un poco el lugar.
B: Depende de dónde se reúna el G8.
A: ¿Entre ir a lo del G8 y la isla? Yo, la isla.
¿Necesitáis en ocasiones vida muelle, no hacer nada? ¿Os llega a estresar vuestro trabajo?
B: No sé si estresar es la palabra. Sí que te llenas.
A: ¿Te saturas?
B: Sí, eso es mejor, te saturas. Cuando terminas un rodaje o una serie, estás muy lleno del personaje, de la historia, y sí, necesitas una o dos semanas en las que no corra el tiempo, de no hacer nada, de hacer realmente el vago y limpiarte la cabeza.
A: Hombre, yo he vivido periodos de estrés y otros más tranquilos. He tenido todo tipo de momentos. Aunque también estoy aprendiendo a aprovechar esos momentos de menos trabajo. Hay una tendencia en mi profesión hacia la queja, y me quiero desembarazar de eso…
B: Está bien eso. Además, nos dedicamos a lo que más nos gusta, nos pagan bastante bien. O sea, siempre hay motivos para quejarse, pero también los hay para estar feliz.
La familia (a propósito de Marlon Brando y “El Padrino”)... ¿No podéis con ella, como le pasa a mucha gente, o es un refugio, vosotros que tenéis padres actores?
A: Yo, por suerte, tengo una relación maravillosa con todos, con matices, como en todas las familias, pero me encanta estar con ellos.
B: Me pasa igual, con la de atrás y con la nueva. Son un soporte fundamental en mi vida, intercambiamos puntos de vista y opiniones sobre el mundo, el trabajo... Mi hija me da también mucha felicidad...
Fuentes: 1. Luis Barta 2. Luis Barta 3. Luis Barta 4. Luis Barta 5. Luis Barta 2/2/2010 | K. D. F.
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