Antes, durante y después del bronceado

La salud es lo primero. El bronceado se produce por una reacción de la piel como defensa ante los rayos solares. Por eso, hay que usar buenos productos que nos protejan de los rayos UVA (que provocan el envejecimiento y atacan a la elastina y al colágeno) y los rayos UVB (los que nos queman).

Antes. Conviene preparar la piel para que el bronceado sea uniforme. Por eso será conveniente llevar a cabo una exfoliación un par de días antes de la primera exposición.

Durante.
Es recomendable aplicar los productos media hora antes de la exposición y renovarlos cada dos horas. De 10 a 16 horas el sol es más agresivo, procura evitarlo. Cuanto más blanco seas, más alto debe ser el índice solar (SPF), aunque nunca debería ser menor de 20. Elige productos distintos para el cuerpo y la cara.

Después. Un after sun de calidad garantiza que la piel no pierda humedad y que se regenere. Si te has quemado o sientes la piel irritada, no tomes el sol al día siguiente. Hay cremas para después del sol que alargan el bronceado.

21/7/2010 | Redacción
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